Lo que ocurrió un dia como hoy en la Historia de Colmenar Viejo el 24 de octubre 1572.

Pedro Griñón, vecino de Colmenar Viejo, solicita licencia e información para viajar a México, en compañía de su mujer e hijos

Desde el descubrimiento del continente americano, en 1492, una fecha rebatida en los últimos años por algunos historiadores tras el hallazgo de un mapa, numerosas personas se embarcaron rumbo a ese Nuevo Mundo. Algunos lo hicieron por motivos militares, otros para instalar sus comercios, a veces como demanda de mano de obra, para ocupar cargos, como personal de servicio, acompañando a sus familiares, etc. En cualquier caso, desde muy pronto, tras las noticias que se recibían sobre las riquezas del nuevo continente, se produjo un importante interés por embarcarse. Por ello, para facilitar y organizar estos flujos migratorios, tuvieron que disponerse una serie de medidas de control, de tal manera que la Casa de la Contratación, en Sevilla, sería la encargada preferentemente de tramitar dichos permisos. Estos flujos migratorios por parte de los colmenareños al continente americano, entre los siglos XVI y XVIII, se han mostrado recientemente en un trabajo publicado junto con Roberto Fernández.

Viajar al Nuevo Mundo era embarcarse en una auténtica aventura, además de solucionar el “papeleo” burocrático, como requisito necesario. Así, los pasajeros quedaban obligados a solicitar permiso a la Casa de la Contratación, debiendo presentar a sus jueces y oficiales un documento acreditativo que consistía en la realización de diversas informaciones previas en su lugar de origen. Para dichas informaciones o pedimentos, como así se decía, se requería necesariamente la presencia de varios testigos, quienes, tras identificarse y bajo juramento, reconocían la identidad y filiación del interesado, además de la legitimidad de sus padres y su limpieza de sangre, no descendientes de “moros, ni judíos, ni castigados, ni penitenciados por el santo oficio de la Inquisición por delito de herejía ni otro alguno...”

Por ello, el 24 de octubre de 1572, Pedro Griñón “el mozo”, dada su baja condición socioeconómica y animado ante las cartas enviadas por su tío Andrés García, enriquecido en América, se presentó con varios testigos ante Juan Rodríguez de Muñoz,  alcalde ordinario de Colmenar Viejo. Dichos testigos afirmaron que conocieron a Andrés García, hermano de Mari García, madre de Pedro Griñón. Con posterioridad, el propio Griñón adjuntaría al interrogatorio las propias cartas de su tío, donde se daban explicaciones detalladas de su comercio e interés para que su sobrino continuara con el negocio relacionado con el textil y el cacao, saliendo así de su penosa situación en la villa de Colmenar Viejo. También le daba instrucciones para facilitar su viaje, incluso le recomendó hacerlo en determinada nave por razón de amistad con su propietario, dadas las fuertes incomodidades que sufrían los pasajeros en dicho trayecto.

Pedro Griñón obtendría los permisos oportunos, viajando con su mujer e hijos rumbo a Veracruz, para encontrarse con su tío Andrés. Pero no todos los colmenareños que viajaron a América, entre los siglos XVI y XVIII, tenían un tío rico. Por el mencionado estudio, sabemos que varios de ellos lo hicieron como personal de servicio de importantes personalidades que deberían ocupar sus respectivos cargos, si bien, la mayoría de los colmenareños viajaron como consecuencia de su propia profesión, sin olvidar a los acompañantes y, por supuesto, a quienes lo hicieron por motivos religiosos y militares. Además, la mayor presencia migratoria se dio a lo largo del siglo XVI, teniendo como principal destino el virreinato de Nueva España.

Siguiendo con el estudio mencionado, se ha podido saber que uno de ellos no pudo llegar a su destino, ya que murió en la propia nao, antes de llegar al puerto. De otros colmenareños en la expedición a Filipinas, como personal de servicio, nada se supo. Además, también hubo algún personaje significativo en ciertos proyectos de la Corona; incluso, que algunos descendientes de colmenareños en la actualidad son destacados héroes colombianos, dada su implicación en la independencia americana. En definitiva, que tenemos motivos suficientes para entender y abrazar a quienes desde allí vienen hasta aquí.

Fernando Colmenarejo García

Para Marta Calero, que acaba de embarcarse en esta vida. ¡Feliz rumbo!
Datos tomados de: Colmenarejo, F. Y Fernández, R. (2008): “Pasajeros a Indias. Colmenareños y comarcanos embarcados rumbo al continente americano durante los siglos XVI, XVII y XVIII. Cuadernos de Estudios, 22. pp. 90-125.
 

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