La información sobre la explotación y el comercio de la nieve en el Real de Manzanares es muy escasa. Téngase en cuenta que el comercio del frío puede llevarnos a épocas prehistóricas, máxime al tratarse de un producto de primera necesidad; de ahí que la importancia de su explotación haya sido tratada en varias obras, algunas de ellas datadas entre los siglos XVI y XVII. Para esta zona, partimos de un interesante documento del Archivo Histórico Nacional, que nos permite aproximarnos a su estudio, y que debería verse complementado con el cotejo de otras fuentes documentales, además del necesario trabajo de campo, por lo que redundaría en un mayor conocimiento de nuestro patrimonio, avalado por la belleza del paisaje serrano ante la singularidad de estos pozos, neveras y ventisqueros. Según el mencionado documento, en agosto de 1607 Pedro Xarquies propuso a su Majestad un nuevo arbitrio no usado en la Corte para beneficiar los hielos, solicitando una licencia por veinte años; concesión que sería otorgada, aunque tan solo por siete años, para la realización de balsas y pozos en las partes públicas, contribuyendo a la Corona con la quinta parte de las ventas. Transcurridos los siete años, las instalaciones pararían a engrosar las propiedades reales. La buena marcha del negocio, debió motivar a Xarquies la presentación de una nueva solicitud de prórroga, y que obtendría por otros cinco años, sobre esta industria que hacía las balsas firmes como hielos, trajinando con carretas para vender dicho producto por las villas próximas. La concesión de prórrogas y licencias sobre esta explotación continuarían hasta la Cédula obtenida por la viuda de Pablo Xarquies, hace ahora 367 años, continuando con este arbitrio así como con los pozos, balsas, neveras, ventisqueros y cuantas instalaciones se habían desarrollado en las sierras del Real de Manzanares. Así, la Corte, prácticamente durante el siglo XVII, concretamente entre 1608 y 1692, obtuvo importantes beneficios del quinto que le correspondía, pero también conociendo algunos conflictos con los señores del Real de Manzanares que impedían a los arrendadores extraer las nieves e hielos de los ventisqueros de Chozas (Soto del Real) Colmenar Viejo y Miraflores de la Sierra. Al comenzar el siglo XIX, parece ser que la Casa de la nieve disponía de pleno derecho sobre estos ventisqueros, por lo que la solicitud de Antonio Arce para la explotación del pozo de nieve que estaba construyendo en 1801 en el término de Miraflores de la Sierra, o bien la de cualquier otro fabricante, debería contar necesariamente con el consentimiento Real, aunque, según el mencionado documento, se sugería que se pronunciaran los propios letrados de la Casa. En Colmenar Viejo, ya en otras circunstancias industriales, aún se recuerdan las tradicionales fábricas de hielo, con sus empleados troceando los típicos bloques rectangulares, o cargándoles con los ganchos de hierro. Sin embargo, nada o muy poco se sabe de su pozo de nieve, con probabilidad ubicado en las inmediaciones de la ermita de Ntra. Sra. de la Soledad. Su descubrimiento y estudio, con anterioridad al reordenamiento de este entorno, podría haber aportado claves para la historia de esta industria, además de contribuir al necesitado embellecimiento de esta localidad, tan acosadapor el ladrillo. |
Lo que ocurrió un dia como hoy en la Historia de Colmenar Viejo el 17 febrero 1638.
Fernando Colmenarejo García
(Datos tomados del Archivo Histórico Nacional. NOBLEZA. Osuna. Leg. 2218. Dedicado a la Asociación Cultural el Real de Manzanares).