En Colmenar Viejo, poco después de los sucesos de octubre, y cuando la población aún permanecía consternada como consecuencia de sus trágicas consecuencias, tendría lugar la convocatoria de un concurso de vacas lecheras, a iniciativa de la Dirección General de Ganadería.
Así, el 7 de noviembre, el alcalde, Juan Manuel Puente, informaba a los miembros de la corporación, ausencias aparte, sobre el acuerdo tomado en la Inspección provincial de dicho concurso de producción lechera entre los industriales y ganaderos de la localidad. Un evento que necesariamente implicaría la presencia de diversas autoridades, por lo que los munícipes, y dado que no otorgaban premios, agradecían a los organizadores su interés y acordaban la consignación de los correspondientes gastos de representación.
La Dirección General de la Ganadería se mostraba muy interesada en patrocinar el ganado vacuno de producción lechera, buscando el desarrollo de la comarca, de tal manera que pretendían asegurarse la participación de los ganaderos de los diferentes pueblos de la sierra del Guadarrama con sus mejores ejemplares de producción láctea. Además, con ello se buscaba una política proteccionista, evitando las importaciones de este género, como reconocía el gobernador, Morata. Una noticia que se daría a conocer por la prensa de gran tirada el 11 de noviembre de ese mismo mes.
Todo parece indicar que había un gran interés institucional en su éxito, ya que, dos días antes de su celebración, aunque desconocemos si llegó a celebrarse, la prensa nuevamente informaba sobre este evento, que contaba con la invitación de los ministros de Agricultura y Gobernación, el director general de ganadería, el gobernador y el presidente de la diputación provincial. Además, se otorgarían diversos trofeos por parte de dicha Dirección General de Ganadería, del gobernador civil y de los ganaderos Hermanos Ruiz.
La leche constituía una de las mayores producciones colmenareñas junto con la explotación de la piedra, aunque en estos momentos las actividades extractivas de la piedra se encontraban en crisis, de ahí que un importante sector de la población sufría paro forzoso y su consistorio permanecía en una situación realmente complicada, política y económicamente. Con todo, la buena imagen que había dado la ganadería colmenareña en el último concurso nacional celebrado en la capital, constituía un claro referente para los responsables de este sector, destacando el abastecimiento de vacas junto con la presencia de su exquisita nata entre los principales establecimientos de la capital. Como se ha dicho, desconocemos si el concurso llegó a realizarse y, en su caso, quienes fueron los premiados. Sin embargo, lo que queda fuera de toda duda es que una gran parte de la población no estaba para concursos, y eso sí que era un problema.
|