El proyecto memoria sobre la reparación de la iglesia parroquial se elaboró ante la necesidad de rehabilitar diversas estructuras del inmueble, como consecuencia de los daños producidos durante la guerra civil, principalmente por la utilización del templo como “depósito de víveres”. Todo ello, dentro del periodo de reconstrucción que se desarrollaba en el país, entre 1939 y 1945, cuyo cometido correspondía al Servicio Nacional de Regiones Devastadas y Reparaciones. En líneas generales, los fuertes bombardeos sobre la población habían afectado a gran parte del casco urbano, con daños irreparables en muchas viviendas, además de otros edificios de interés. A su vez, la iglesia parroquial de la localidad había sido utilizada como lugar de refugio, pero también para diversos servicios de Intendencia, de ahí la fuerte degradación que presentaba en algunas zonas. Por ello, las reformas a desarrollar se justificaron ante la necesidad de poner el edificio “en las condiciones de dignidad propias de su función”, reduciéndose exclusivamente a las obras más indispensables. Principalmente, se centraron en la eliminación de uno de los elementos más destacados: el coro bajo, que se encontraba en el segundo tramo de la nave central, justificado por su estado ruinoso y por considerarlo “sin valor artístico ni arqueológico”, además de fecharle en “época muy posterior” ¿con respecto al resto de los elementos del templo? También se destacaba la necesidad de levantar el nivel del solado, además de incluir nuevas losas, en aquellas zonas más afectadas, como consecuencia de su degradación por la circulación de camiones por el interior del recinto, lo que produjo fuertes desniveles en el mismo. Asimismo, todos los paramentos necesitaban una limpieza, mediante el picado y enlucido de la piedra de las columnas y los arcos, incluso los nervios que amenazaban ruina, levantando la cubierta, además de ciertos retoques en las bóvedas y pinturas de las carpinterías. La placa cuadrangular de mármol, ubicada junto a la escalera del coro, es posible que pretenda recordar la inauguración de la restauración, el 13 de junio de 1954, realizada, según la inscripción, por suscripción popular. |
Lo que ocurrió un dia como hoy en la Historia de Colmenar Viejo el 00 marzo 1944.
Fernando Colmenarejo García
Para José Bartolomé Tato, que impregna sensibilidad y estética a la arquitectura